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LA PRUEBA DEL VESTIDO

Una vez que has elegido el vestido de tus sueños, será necesario que programes las pruebas en la tienda donde lo compraste o con la persona con la que lo mandaste a hacer.

Aún cuando tu vestido te quede a la perfección, es probable que tengas que hacer dos o tres pruebas para mirar que todo esté bien hasta unos días antes de tu boda.

Cuando mandas a hacer tu vestido
Si mandarás a hacer tu vestido, es probable que el número de pruebas sea mayor que si te lo compras ya hecho. En este caso, la primera cita, junto con el diseñador-a o costurero-a, deberás decidir el modelo, tipo de tela, estilo, pedrería (si llevará), etc.

De aquí en adelante deberás programar unas cuantas citas para que te lo pruebes:
Cuando lo corten
Cuando lo forren
Cuando se necesiten revisar  los últimos ajustes 

Cuando tu vestido no lo compras en tu ciudad
Si te fuiste a otra ciudad o país diferente al tuyo, a comprar tu vestido de novia y no necesitas hacerle ningún cambio ¡qué suerte!. Lo único que te podemos recomendar es que dos semanas antes de tu boda te lo pruebes para que mirar que te quede como el primer día que te lo pusiste.

En realidad, esto no está de más, quien quita que bajes de peso antes de tu boda y entonces necesitarán meterle un poco. Para esto, será necesario que vayas con una costurera o sastre de tu entera confianza para que te lo arregle en el menor tiempo posible y deberás realizar una última prueba en su taller o estudio para ver cómo te sienta una vez que lo hayan arreglado.

Cuando lo compras en una tienda de novias
En muchas tiendas de novias, muchos de los modelos de vestidos de novias, provienen de otro país, así que cuando lo elijas, quizá lo tengan que importar; de esta forma tendrás que esperar un par de meses a que llegue a la tienda para programar las pruebas.

Una vez que esté en tu ciudad, será mejor que lleves a cabo la primera prueba, para mirar:
Que sea el modelo que elegiste
Que sea de la talla que pediste
Que sea del color o tono en que lo seleccionaste
Que venga en perfectas condiciones

¿Cuántas pruebas y cuándo?
Si necesitan hacerle algún cambio, arreglo o compostura a tu vestido, será probable que requieras de 3 o 4 pruebas, pero si no, con una o dos, será más que suficiente. Lo recomendable es que éstas comiencen de 3 a 5 meses antes de tu boda, según sea el caso, y que la última se lleve a cabo 1 semana o días antes de la boda.


Por último, recuerda que debes tener mucho cuidado a la hora de hacer las pruebas para no dañar tu vestido y lucir el día de tu boda ¡como una verdadera princesa!.

No importa si tu vestido de novia es comprado o mandando a hacer; será necesario realizar varias pruebas del mismo para lograr adaptarlo a tu silueta y que te quede a la perfección. Al llevar a cabo las pruebas, debes tener mucho cuidado, así como llevar los accesorios necesarios para que el ajuar sea el indicado.

Para que no tengas ningún problema y todo tu ajuar te quede a la perfección, te damos los siguientes consejos para tus pruebas de vestido:

1. Es recomendable que te pruebes el vestido con el pelo recogido si de esta forma lo llevarás el día de tu boda, para ver el efecto del conjunto y mira cómo se te ve el escote y el cuello.

Si ya compraste el tocado que usarás, qué mejor que llevarlo a una de las pruebas. No será necesario que te peines tal cual lo harás en tu boda, pero simularlo para ver qué tal luce con tu vestido. Lo mismo podrías hacer con el velo, el cual deberás mirar que sea del mismo tono que tu vestido, y si así lo deseas, ver que tenga los mismos bordados o pedrería o que al menos combinen.

2. Las distintas pruebas deben hacerse con zapatos de un tacón igual o lo más similar posible al que llevarás en la boda para asegurarse de que el largo de la falda es el correcto.

Si es posible que en la penúltima o última prueba lleves los zapatos que usarás ¡qué mejor!, así podrás comprar que el tono de los mismos sea igual al del vestido. Si te das cuanta que no son iguales, puedes mandarlos pintar. Pide un pedazo de tela en ese color y llévalo al zapatero.

3. Es importante que realices las pruebas de vestido en un lugar que cuente con bastantes espejos para que puedas verte desde todos los ángulos; recuerda que no sólo la parte de enfrente del vestido es lo que debe verse bien. También es buena idea que te subas a una especie de podium o pequeño escalón para que no haya ningún obstáculo que te impida ver cómo luces de pies a cabeza.

4. Al momento de probártelo haz todos los movimientos posibles para mirar cómo lo sientes; fíjate que puedas mover los brazos holgadamente, que no te apriete de ningún lado de forma excesiva, que puedas caminar cómodamente y si eres muy bailarina, que puedas saltar y brincar sin ningún problema; no te importe hacer este tipo de movimientos en la tienda, taller o estudio...bastante dinero estás invirtiendo en ese vestido como para no probar qué tal te queda ¿no?.

5. Si has elegido un vestido muy ajustado o ceñido, deberás tener cuidado con las variaciones de peso, sobretodo de no aumentar en las últimas semanas previas a la boda con tantas fiestas y despedidas de soltera.

6. Es recomendable ir a las pruebas acompañada por alguien que te pueda decir, de forma objetiva si necesita algún arreglo o no, cómo se te ve, si el todo el ajuar combina, etc.
    
                                              

7. Si tienes ya la joyería que usarás el día de tu boda, llévala a alguna de las pruebas para ver cómo luce con tu vestido. Recuerda que lo que tiene que sobresalir más es el vestido de novia y no el resto de los accesorios. Así que si te das cuenta que no se ve bien, puedes cambiarla y buscar otra que luzca mejor. Ten en mente que todo tu ajuar debe guardar un equilibrio.

Sólo ten cuidado de probártela una vez que traigas el vestido puesto, para evitar cualquier accidente. Por eso es recomendable que no lleves ningún tipo de pulseras, anillos o collares que se pudieran atorar en el vestido y de alguna forma, echarlo a perder.

8. Al menos la última prueba que realices, será necesario que lleves la ropa interior o lencería que usarás ese día para ver cómo se ajusta el vestido a la misma. Recuerda que debes elegir la lencería adecuada de acuerdo al tipo de vestido que usarás y por favor ¡del mismo color que el vestido!. Deja tu lencería sexy estampada para tu luna de miel.

9. A ninguna de tus pruebas vayas maquillada, ya que podrías ensuciar el vestido; recuerda que ese tipo de manchas no se quita tan fácilmente de la ropa.

10. Pídele a las personas que te atiendan, que te ayuden a probarte el vestido: primero ponte la crinolina, si usarás, y luego que te coloquen el vestido por arriba, ya que es la mejor y más segura forma de hacerlo.

Recuerda que mientras más elementos de tu ajuar lleves a las pruebas de vestido, mayor seguridad tendrás de saber cómo lucirás de pies a cabeza y tendrás suficiente tiempo de cambiar aquello que no luzca bien.

¿Y después de las pruebas?
Una buena idea, será que preguntes desde el principio si en la tienda, estudio o lugar en que hayas comprado tu vestido, lo pueden guardar hasta unos días antes de tu boda para que no lo tengas en tu casa tanto tiempo. No será necesario que lo recojas hasta un par de días antes del gran día.

Mientras tanto, coloca una armella en el techo de algún cuarto para colgarlo y cubre el suelo con toallas limpias o bolsas de plástico para que no se ensucie cuando lo coloques ahí; procura descolgarlo hasta el momento en que te lo pongas para que no se manche ni se arrugue.

Y una vez que te lo pongas, despreocúpate de todo, recuerda que es tu boda y que debes pasártela ¡increíble!.