La respuesta a esa
pregunta, casi siempre va precedida por la emoción que
corta la respiración, una sonrisa, un profundo suspiro,
tal vez, una lágrima y, por supuesto, si la respuesta es
sí, un beso que sellará ese compromiso de amor entre un
hombre y una mujer decididos a iniciar la vida en
pareja.
La
historia universal ha retratado ese momento en miles de
formas: fotografías, novelas, cuentos de hadas, cine,
teatro, narraciones de familia, pero nada hay comparado
a la experiencia personal. Simplemente, hay que vivirlo
para entender su verdadero significado.
Y
el símbolo que exterioriza ese compromiso es el anillo.
El círculo representa el infinito. Lo que no tiene
principio ni fin.
En
cuanto al dedo anular, se cree que el hombre optó por
esta modalidad debido a que se trataría de una conexión
directa con el corazón.
